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sábado, 22 de diciembre de 2012

Guerra Mundial Z

Autor: Max Brooks

Max Brooks ha dedicado varios años a recorrer el mundo en busca de todos los testimonios que ahora reúne aquí sobre la guerra mundial zombi. Por insólito que parezca este libro, que algunos tildan de novela demasiado realista, es la parte censurada del informe que le encargó Naciones Unidas para que quedara memoria de «La Crisis», los «Años Oscuros» o la «Plaga Andante», principalmente conocida como Guerra Mundial Z. Al parecer había «demasiado factor humano».

El Fin del Mundo, de Miguel Ángel Arqués

Cuando aquel esbirro divino apareció en el cielo anunciando el fin del mundo para dos meses más tarde poca gente no creyó en él, era la hora de la vendimia de almas, El Día estaba cerca. Aún así yo me resistía a morir tan joven, tenía un futuro prometedor por delante y no pensaba tirarlo por la borda por un simple fin del mundo. Me puse manos a la obra y me dediqué día y noche a leer los textos sagrados. Comencé con el que me era más familiar, la Biblia, pero, por si acaso continué con el Corán y luego consulté la Wikipedia en busca de más religiones importantes y de más textos sagrados, no sabía en que campo se jugaría mi litigio. Durante mes y medio no hice otra cosa que leer. Las semanas siguientes mis manos no se separaron del teclado redactando el texto final en los términos adecuados. Hace dos días imprimí la denuncia por no anunciar el fin del mundo en la forma correcta, la até a un globo y la solté desde la azotea de mi casa. Hoy ha llegado a mi balcón una paloma con la respuesta. No me atrevo a abrirla.

Profecia

It's the end of the world as we know it (And I feel fine)

R.E.M.
Música y Letras: Michael Stipe


That's great, it starts with an earthquake,
birds and snakes, an aeroplane,
and Lenny Bruce is not afraid.

Eye of a hurricane,
listen to yourself churn,
world serves its own needs,
dummy serve your own needs,
feed it off an aux speak,
grunt, no, strength, no,
ladder start to clatter with fear,
fight down height,
wire in a fire,
representing seven games,
a government for hire and a combat site,
left of West and coming in a hurry
with the furies breathing down your neck.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Fin del mundo

Mañana se acaba el mundo... así que el sábado será un día especial en el Muro [juas] : 12 post, uno cada dos horas, de temática apocalíptica o similar, según se incline la neurona.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Gustos, ideas, opiniones...

Leído en FARO DE VIGO, Jueves 6 de Diciembre de 2012


Sacramento de la confirmación

EN CANAL, Antonio Rico

Las ideas no son gustos. Comparten con los gustos algunas características, pero la lógica de su funcionamiento es radicalmente diferente. Los gustos están ahí para ser satisfechos; las ideas están ahí para ser retadas. Si llego a un bar a media mañana para comer un pincho y me gusta la tortilla de patata, pediré un pincho de tortilla de patata. Si me gustan los calamares, pediré un pincho de calamares. Si opino que la medida de no actualizar las pensiones es necesaria, buscaré con interés los argumentos que defienden lo contrario. Si opino que es una canallada, escucharé las voces que razonan por qué no lo es dándoles una sincera oportunidad de convencerme.
Pero (casi) nadie actúa así. Los espectadores de derechas sintonizan Telemadrid, "El gato al agua", los informativos de La 1. Los espectadores de izquierdas no se pierden "El intermedio" o "Al rojo vivo", Confundiendo ideas con gustos, opiniones con caprichos, todos acuden a recibir el sacramento de la confirmación. Todos desean ser ratificados, salir igual que entraron. Buscan aquel medio que les diga lo que quieren oír, igual que buscan aquel bar donde tengan el pincho que más les gusta. No se trata de pensar; se trata de ganar apoyos para -las menos veces- nuestra identidad emocional o -las más- nuestro estatus y nuestros intereses.
Y así, mientras tratemos a las ideas como si fueran gustos, mientras nuestras opiniones sólo sean caprichos emocionales para construir ficciones del mundo que confirmen nuestra vanidad, no podremos impedir que las creencias sean un montón de eslóganes que se recitan como mantras para afianzar la pertenencia a un grupo. Así nunca pararemos a las Elena Valenciano o a los Esteban González Pons. Antonio Jiménez oficia la ceremonia en la que se otorga el sacramento de la confirmación a los fieles reunidos en La Sexta. La parroquia asiente con satisfecha complicidad. Esto no es pensamiento, esto es una maldita religión.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Gatos...

A los habitantes del barrio no les gustaban los gatos. Considerando cómo a veces torturaban bestialmente a los seres que decían amar y que albergaban en sus nidos de piedra, las palabras «no les gustaban» adquirían su verdadero y terrible sentido al hablar de los gatos. A menudo los gatos reflexionaban sobre el origen de aquel odio. Había distintas opiniones. La mayor parte de los gatos pensaba que la culpa era de aquellas pequeñas cosas, que no tenían apenas significado, pero que iban matando a los seres humanos lenta y eficazmente, al tiempo que les conducían a la locura: las penetrantes y mortales agujas de asbesto que llevaban en sus pulmones, las radiaciones asesinas que emergían de las paredes prefabricadas de sus casas, la atmósfera ácida y envenenada que colgaba sin tregua sobre la ciudad. ¿Qué tenía de extraño, decían los gatos, que alguien que se balanceaba al borde del abismo, envenenado y consumido por ponzoñas y enfermedades, odiara la vitalidad, la agilidad y la fuerza? ¿Que alguien desequilibrado y que no es capaz de encontrar la paz reaccione con rabia y locura a la calma cálida, velluda y ronroneante de otros? No, no había en ello nada de lo que extrañarse. Había sin embargo que ser precavido, había que huir con toda la fuerza de los músculos, con toda la distancia posible de los saltos, en el mismo momento en que se divisara en el horizonte una silueta pequeña o grande de dos patas. Había que guardarse de los puntapiés, los bastones, las piedras, los dientes del perro que se azuza, la rueda del automóvil. Había que reconocer la crueldad que se escondía tras los dientes apretados por los que se filtraba «michi, michi». Y eso era todo.
"Los músicos", de Andrzej Sapkowski

jueves, 6 de diciembre de 2012

I'd Do Anything For Love (But I Won't Do That)

Meat Loaf
Música y Letras: Jim Steinman


And I would do anything for love,
I'd run right into hell and back.
I would do anything for love,
I'll never lie to you and that's a fact.
But I'll never forget the way you feel right now, oh no, no way.
And I would do anything for love,
oh, I would do anything for love,
I would do anything for love,
but I won't do that.
No, I won't do that.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Campaña política

En nuestro partido político
cumplimos con lo que prometemos.
Sólo los imbéciles pueden creer que
no lucharemos contra la corrupción.
Porque si hay algo seguro para nosotros es que
la honestidad y la transparencia son fundamentales
para alcanzar nuestros ideales.
Demostraremos que es una gran estupidez creer que
las mafias seguirán formando parte del gobierno como en otros tiempos.
Aseguramos sin resquicio de duda que
la justicia social será el fin principal de nuestro mandato.
Pese a eso, todavía hay gente estúpida que piensa que
se pueda seguir gobernando con las artimañas de la vieja política.
Cuando asumamos el poder, haremos lo imposible para que
se acaben las situaciones privilegiadas y el tráfico de influencias.
No permitiremos de ningún modo que
nuestros niños mueran de hambre.
Cumpliremos nuestros propósitos aunque
los recursos económicos se hayan agotado.
Ejerceremos el poder hasta que
comprendan desde ahora que
somos el <insertar nombre de partido>, la "nueva política".

Ahora, léelo al revés, empezando por el final, línea a línea.