RedBubble

viernes, 28 de agosto de 2009

Do you wanna date my avatar?

The Guild
Música: Jed Whedon
Letra: Felicia Day


Do you wanna date my avatar?
Do you wanna date my avatar?

Hang with me in my MMO,
so many places we can go.
You'll never see my actual face.
Our love, our love will be in virtual space.

I'm craving to emote with you,
so many animations I can do.
Be anything you want me to be.
C'mon, c'mon and share a potion with me.

jueves, 27 de agosto de 2009

martes, 25 de agosto de 2009

Capitán Lantern

[Continúa desde esta chorrada...]

(...)

Alternativamente, la fusión de todos los colores del espectro emocional podría hacer surgir una nueva fuerza, de color blanco of curse, que podría encarnarse en un nuevo ser...

Capitán Lantern, é un heróe...

viernes, 21 de agosto de 2009

Morriña

miércoles, 19 de agosto de 2009

Formato mp4

Leído en MundoDivX.com


Formato MP4

MP4 es un formato de archivo contenedor que forma parte del estándar MPEG-4 parte 14. Este archivo contenedor se utiliza ampliamente para distribuir vídeo y audio que cumplan el estándar MPEG-4 (por ejemplo H.264 AVC para vídeo o AAC para audio), pero también puede almacenar otro tipo de datos como subtítulos, información de capítulos e imágenes fijas. Permite asimismo realizar streaming a través de la red.

La extensión asociada a los archivos que cumplen este estándar es .MP4, pero no es poco frecuente encontrar archivos de audio que lleven la extensión .M4A, que es la extensión adoptada por Apple para la distribución de música en iTunes y su reproductor iPod. La gran mayoría de estos archivos de audio están comprimidos con el formato AAC (Advanced Audio Coding), aunque el contenedor MP4 también admite compresión en MP3. En condiciones normales no supone un problema cambiar la extensión de un archivo .M4A a .MP4 manualmente si ello ayuda a trabajar más cómodamente con él. También podemos encontrarnos archivos de vídeo con las extensiones .M4V o .MP4V

Reproductores portatiles MP4: Podemos encontrar en cualquier tienda de electrónica de ocio pequeños reproductores portátiles mal llamados MP4. Se les denomina así por estrategia de mercado, ya que estos reproductores son capaces de reproducir vídeo mientras que sus antecesores, los reproductores MP3, no lo hacen. Sin embargo, muchos de estos reproductores no soportan archivos MP4 sino que en su lugar aceptan otros formatos de vídeo como AMV o MTV para vídeo, y MP3 para audio.

Estos reproductores baratos proceden comúnmente de Asia oriental, de lugares como China o Hong Kong, y suelen imitar el aspecto de otros populares reproductores como el iPod Video. Este último sí soporta archivos MP4 con compresión H.264 AVC en el vídeo y AAC en el audio.


martes, 18 de agosto de 2009

Vigo vuelve a los años 70

Leído en La Voz de Galicia, 18-jun-2009


A TORRE VIXÍA
Vigo vuelve a los años 70
Xosé Luis Barreiro

En los años 70 nos gobernaba un dictador envejecido. También imperaba la idea de que obreros, lo que se dice obreros, solo eran los que entraban y salían de la fábrica con mono azul y a toque de sirena, y de que los obreros y los patronos peleaban por sus intereses desde trincheras distintas y enfrentadas. Los sindicatos eran de clase, y, para defender a toda costa los intereses de los suyos, daban por supuesto que el pleno empleo era -con la ayuda de la emigración masiva, el subempleo agrario y la exclusión de la mujer del trabajo- una posibilidad efectiva. Y a nadie se le ocurría que una empresa como Ascón, Álvarez o Massó podía echar el cierre, o que la Citroën pudiese deslocalizarse, o que la competencia del extranjero llegase a convertir en un suicidio la presión irracional para aumentar los salarios.

En este ambiente, y con los ingredientes descritos, se creó en Vigo una épica sindical en la que la algarada era siempre «resistencia», la presión era «solidaridad», el obrero era «un honrado trabajador y padre de familia», y los sindicatos eran la puerta abierta por la que iba a entrar la democracia. Y a esa épica, que tanto admirábamos los estudiantes de entonces, le correspondía también una estética de arenga y barricada, con grandes manifestaciones vespertinas que, a modo de procesión general, impregnaban la ciudad de obrerismo fetén.

Pero Franco ya no está; Massó, Álvarez y Ascón se perdieron en la leyenda; España recibe inmigrantes; nuestros empresarios se deslocalizan en China o en Perú, y nuestra moneda vale más que el dólar. El concepto de trabajador, que ha sustituido al de obrero, reúne en el mismo grupo a catedráticos y fontaneros, a funcionarios y albañiles, a investigadoras y vendedores de la plaza, y a médicos y camioneros. Y los sindicatos han dejado de ser solidarias organizaciones de clase para convertirse en potentes burocracias, pagadas por el Estado, que velan mucho por su continuidad.

Por eso resulta tan arriesgado y descorazonador que, de forma extemporánea, y sin medir las consecuencias de lo que está sucediendo, se esté reproduciendo en Vigo un conflicto con el lenguaje y la estética de los años 70. Porque la cultura del trabajo y de la negociación es un capital que, si se pierde, tarda décadas en regresar.

Porque la ciudad de Vigo dejó de ser protagonista de este obrerismo trasnochado para ser su cautiva. Porque ya sabemos que los efectos de estos conflictos se trasladan en el tiempo -y hacia otros colectivos sociales- de forma perniciosa. Y porque es un suicidio aumentar en un punto el salario a cambio de emitir el pésimo mensaje que en estos momentos se está leyendo con atención en todos los despachos de España y Europa.