Un oso y un conejo se odiaban a muerte...
Cada vez que se veían se decían de todo y se tiraban cosas, eso sí, el conejo se mantenía a distancia por razones obvias.
Un buen día, mientras mantenían una de sus disputas apareció un hada del bosque y les dice:
— Todo el bosque está harto de vuestras peleas, no dejáis dormir a nadie, así que os voy a conceder tres deseos a cada uno a condición de que no os volváis a pelear.
Los dos aceptaron, no sin antes pelearse por quién empezaría a pedir deseos.
Empezó el oso:
— Quiero que todos los osos del bosque sean hembras.
El conejo pidió su primer deseo:
— Quiero un casco de moto.















