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martes, 4 de febrero de 2014

La corrupción de los ¿mejores?

Leído en Magazine, Domingo 28 de Abril de 2013


La policía pilla al ministro conduciendo a más velocidad de la permitida. El ministro obligó a su mujer a identificarse como la conductora para no tener que asumir él la sanción: mentía.

El ministro de Energía y Medio Ambiente, David Huhne, dimitió. Y perdió el carnet. Eso nunca habría sucedido en España.

En un vídeo de Antena 3 se descubría al entonces alcalde de la ciudad, Gallardón circulando a más de 140 km/h, siendo su Ayuntamiento el que más recauda en multas de toda España. No hubo multa.

El PP no denunciará al expresidente Aznar por pasear a sus cuatro perros labrador sueltos por la playa de Marbella. Eso sí, por orden expresa de su mujer, Ana Botella, y debido a una ley creada por ella cuando era concejal de Medio Ambiente y mantenida ahora que es alcaldesa, nadie puede pasear a sus perros sueltos en Madrid, bajo multa de 300, 600, 1.000… A los perros de Aznar les hubiera caído una multa de 1.200 euros, a 300 por perro precisamente, puesto que eran varios perros y de tamaño grande.

Decenas de propietarios han denunciado que la policía municipal y los agentes de parques sólo están en el Retiro para acosar a sus mascotas. De noche, se pueden pasear perros sueltos. A partir de las diez. A esa hora se quedan los propietarios de perros, por razones obvias. Es la hora de mayor número de atracos. Porque a esa hora ¡se van los agentes! También han denunciado que la policía ha multado a muchas pensionistas que no podían pagar la multa y que no conocían la legislación.

El Ayuntamiento de Marbella ha declarado que "el municipio tiene la suerte de contar con personas con la valía de Aznar y otros visitantes de esa categoría" y no le ha multado.

Imponer a una pensionista una multa de 300 euros es un drama. Librar de una multa a un señor que cobra cada año casi tres millones de euros –70.000 de sueldo vitalicio, más 300.000 de Endesa, más 1,5 millones procedentes de sus ingresos como gestor de su propia sociedad de consultoría– es una provocación.

Qué interiorizada tenemos la corrupción y el doble rasero en el día a día. Empezamos por "que no pague la multa" hasta llegar a "el juez se inhibe" o "que no le imputen". Es exactamente lo mismo: la gente "de valía" (de valía para los suyos, por supuesto) se puede saltar las leyes a la torera.

Qué será de un mundo en el que los que tienen influencia porque les han votado los demás la ejercen para sí mismos en primer lugar, pero machacan a quien les ha puesto allí. El mundo de las aberraciones ­normalizadas.

"Corruptio optimi, pessima". Un axioma clásico: la corrupción de los mejores es la peor de todas. Los mejores serían aquellos de quien más se espera, por otorgarles el sistema social una autoridad institucional, carismática o tradicional. Los "mejores" nos han demostrado que son los peores. Y peores son los que no se indignan cuando esto pasa: la noticia no despertó mayor indignación en Marbella. La costumbre, ya se sabe.

Lo grave no es que la corrupción exista, que lo es. Lo grave es que no se sancione con rigor. No me extraña que un miembro de la directiva nacional del PP amenace con "arrancar la cabeza" a quienes le reclamen que haga lo que debe. Las élites ignoran que la multitud no odia, que sólo reclama. Odian las minorías, porque conquistar derechos provoca alegría, mientras que perder privilegios provoca rencor.

Lucía Etxebarria


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