Ni en pintura...

Recopilacion de frases, citas, proverbios, poesia, letras de canciones, ralladas del momento...

Dirección y Guión: Takeshi Kitano
Música: Jô Hisaishi [adore]
Año: 1999
Género: Drama
País: Japón
Duración: 121 minutos
Masao es un niño de nueve años al que le toca pasar las vacaciones de verano con su abuela. El niño se queda sólo y sin amigos. Decide entonces ir en busca de su madre que no conoce con la ayuda de una foto, una dirección y poco dinero...


La tapa transparente de la caja se abrió sobre él. Sentía sus músculos como fideos, seca la garganta y tenía atravesado su brazo izquierdo con agujas, haciéndolo semejante a la piel de un erizo. Al cabo de un largo rato logró retirar sus brillantes puntas. Manteniendo su brazo muy encorvado, las lesiones subsistían bajo la presión directa. Tendió su mano izquierda tras su cabeza. Notó un electrodo sujeto a su afeitado cráneo.
Él siguió.
— Muy bien —dijo la enorme serpiente—. Pasable de todos modos.
Bajó hasta casi su altura, escudriñándole.
— Estoy cansado de mantener suspensa la incredulidad —dijo él.
La serpiente pareció suspirar.
— Siento curiosidad por saber si yo podría ser muerto por uno de ésos —dijo Jackson.
— Es fisiológicamente posible —respondió la serpiente—, pero está prohibido. ¿Qué es lo que te pasa, de todos modos?
— ¿No podrías tan solo dejarme despertar?
— No.
— ¿Por qué no? Me gustaría saber por qué estoy aquí.
— Tales recuerdos no existen. Nunca lo sabrás. Tenía que ser así.
— ¿Y voy a soñar por siempre?
— Durante el resto de tu vida.

Cada vez que este mensaje se postea en un blog (o cada vez que se reenvía por email), un pirómano patólogico entra en combustión espontánea. ¿No merece la pena probar si es cierto? [chof]
El cohete descendió al desierto irisado como una flor de rojo tallo volviendo a su semilla. A poco se desvaneció el rojo y la vaina de acero estuvo posada sobre las Llanuras Jackson. El profesor Jackson salió al Mundo Jackson y husmeó el frío aire azulenco de noviembre. Examinó el aparato que llevaba y luego habló en el micrófono que tenía en la garganta.
Jackson devolvio la mirada al general.
— ¡No quiero ponerme en posición de firmes, y puede usted irse al diablo! —dijo.
El general enarcó las cejas.
— ¿Qué es lo que pasa?
— Quiero salir de este gallinero.
— Ya le dije la semana pasada que he aprobado su traslado.
— No es eso lo que yo quiero decir.
— ¿Qué entonces?
— Yo no soy el coronel Jackson y usted no es el general Paine. Este puesto solo existe en mi mente, y deseo cambiar mi pensamiento.
El general suspiró.
— Está bien Jackson; es su prerrogativa. ¿Y qué será esta vez? ¿La Armada?
— Quiero dejar todo lo militar... actuar en lo civil, en algo agradable.
— Nómbrelo.
Mi padre era imbécil. Trabajaba en un banco y lo atraparon robando bolígrafos.
Cuando nací, el doctor fue a la sala de espera y le dijo a mi padre: "Hicimos lo que pudimos... pero salió".
Mi madre nunca me dio el pecho porque decía que sólo me quería como amigo.
Mi padre lleva en la cartera la foto del niño que ya venía en la cartera.
Pronto me di cuenta de que mis padres me odiaban: mis juguetes para la bañera eran una tostadora y una radio.