viernes, 14 de abril de 2017

La deuda de la prostituta

En agosto, en una pequeña ciudad de la costa, en plena temporada alta, cae una lluvia torrencial y hace varios días que la ciudad parece desierta. Hace tiempo que la crisis viene azotando este lugar, todos tienen deudas y viven a base de créditos.

Por fortuna llega un millonario forrado de dinero, entra en un pequeño hotel, el único que hay en el lugar, pide una habitación, pone un billete de 100 euros en la mesa de la recepcionista y se va a ver las habitaciones.

El dueño del hotel agarra el billete y sale corriendo a pagar sus deudas con el carnicero. Éste toma el billete y sale corriendo a pagar su deuda con el criador de cerdos. Al momento, éste sale corriendo para pagar lo que le debe al molino proveedor de alimentos para animales. El dueño del molino toma el billete al vuelo y corre a liquidar su deuda con María, la prostituta, a la cual hace tiempo que no le paga, porque en tiempos de crisis hasta ella ofrece servicios a crédito.

La prostituta, con el billete en la mano, sale para el pequeño hotel, pues todavía no había pagado por llevar a sus últimos clientes, y le entrega el billete al dueño del mismo. En ese momento, baja el millonario que acaba de echarle un vistazo a las habitaciones, dice que no le convence ninguna, toma el billete y se va.

Nadie ha ganado un centavo, pero ahora toda la ciudad vive sin deudas y mira el futuro con confianza.