lunes, 19 de febrero de 2007

La Sombra Sin Nombre (2), de Laura Gallego García

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Pensó entonces que podía ser la sombra de un ave. Las sombras de las aves son cambiantes y esquivas, parecían tener una personalidad propia, como ella. Así que le preguntó a un pájaro si podía ser su sombra. El pájaro no lo sabía. Ni siquiera se había dado cuenta de que tenía tres sombras. Los pájaros no se fijan mucho en esas cosas. De modo que la Sombra fue a ver al Amo del Viento. Tenía miedo, pero le habían dicho que el Amo del Viento era un tipo simpático. Cuando la vió, el Amo del Viento se burló de ella. "¡Eres tan poca cosa! -le dijo- ¡Sólo una sombra, no eres nada, nada importante! ¡Y te has atrevido a presentarte ante mí! Ah, sí, eres muy graciosa..." El Amo del Viento seguía riéndose cuando la Sombra se fue de allí. Tampoco volvió a hablar con los pájaros.

Se dijo que los soles eran los responsables de todo aquello. Ellos creaban las sombras de las cosas y habían decidido que sólo eran tres. Quizá ellos pudieran darle nombre o decirle de qué manera podría ser como las otras sombras.

Pero los soles le dijeron que debía hablar con el Amo de los Soles, el más poderoso y temible de todos. Y la Sombra Sin Nombre se presentó ante él.

Nada más verla, el Amo de los Soles montó en cólera. "¡Basura, basura! ¿Qué estás haciendo aquí?" Trató de aplastar a la Sombra con su fuego abrasador, pero la Sombra escapó. Y desde aquel día, dejó de salir a la luz de los soles.

Una noche habló con las lunas. Las lunas también producían sombras, no tan nítidas como las sombras diurnas, pero sí más bonitas. Las lunas le dijeron que hablara con el Amo de las Estrellas. La Sombra Sin Nombre estaba cansada, pero no sabía que otra cosa hacer.

El Amo de las Estrellas no le gritó ni le insultó. Se limitó a mirarla y a escucharla. "Yo no quiero ser una Sombra Sin Nombre -dijo ella-. Si soy la sombra de algo, quiero saber de dónde procedo, y por qué no estoy unida a ese algo, como todas las demás sombras."

"Ah -dijo el Amo de las Estrellas-, ¿no lo entiendes? Eres la Sombra del Amo de la Montaña, del Amo del Bosque, del Amo del Mar; eres la Sombra del Amo del Viento, del Amo de los Soles y del Amo de las Estrellas. Pero los Amos no debemos tener sombras, y por eso, tú no debes existir."

(---o---) continúa (---o---)