domingo, 30 de abril de 2006

Espartaco

Craso: ¿Robas, Antonino?

Antonino: No, maestro.

Craso: ¿Mientes?

Antonino: No, si puedo evitarlo.

Craso: ¿Has deshonrado alguna vez a los dioses?

Antonino: No, maestro.

Craso: ¿Te reprimes de todo vicio para respetar las virtudes morales?

Antonino: Sí, maestro.

Craso: ¿Comes ostras?

Antonino: Cuando las tengo, maestro.

Craso: ¿Comes caracoles?

Antonino: No, maestro.

Craso: ¿Consideras moral comer ostras e inmoral el comer caracoles?

Antonino: No, maestro. Claro que no.

Craso: Cuestión de gustos, ¿no?

Antonino: Sí, maestro.

Craso: Y el gusto no es lo mismo que el apetito, y por tanto no se trata de una cuestión de moralidad, ¿no es así?

Antonino: Podría verse de esa manera, maestro.

Craso: Es suficiente. Mi toga, Antonino... Mi gusto incluye... tanto los caracoles como las ostras.

Laurence Olivier y Tony Curtis,
Espartaco (1960), de Stanley Kubrik