sábado, 4 de marzo de 2006

Luchas de hormigas

Rescato del olvido un email que me mandaron hace un par de añitos [comorl]

Diego entra hambriento a un restaurante; se sienta en una mesa sucia y ordena:

— ¡Oiga camarero, venga aquí por favor!

Pero nadie le hace caso.

Insiste:

— ¡Oiga, camarero, venga por favor!

Nuevamente, nadie le hace caso.

Mientras espera, mira hacia la mesa y ve a 15 hormigas 'punk' en motos, armadas con bates, cadenas, navajas y látigos persiguiendo a una sola. La hormiga solitaria vestía cazadora negra, pantalón de cuero, botas negras y conducía una motocicleta plateada.

El hombre, asombrado, observa como el grupo de 15 hormigas intenta atrapar a la hormiga solitaria, cuando, de pronto, la hormiga solitaria da un giro de 180 grados en su vehículo, saca un látigo y de un sólo golpe tumba a 6 hormigas; se da la vuelta y sigue su camino.

Las cosas se están poniendo buenísimas, pensó el tipo. Hasta el apetito se le había quitado. La persecución continuaba y todas iban a la máxima velocidad esquivando vasos y platos. De improviso, la solitaria saca del bolsillo una bomba de humo, enciende la mecha y la arroja hacia la pandilla. El humo se expandió rápidamente haciendo que las perseguidoras tuvieran poca visibilidad y dos hormigas más cayeron al suelo. Ahora únicamente quedaban 7.

Varias hormigas le arrojaban navajas tratando de agujerear las llantas. Pero la hormiga era sorprendente y se movía de lado a lado. Colérica, la hormiga jefe, una enorme roja, bien fortachona, saca una cadena larga y le pega un latigazo en el brazo a la solitaria. Ésta perdió el equilibrio y se estrelló contra un grano de arroz; rápidamente la hormiga se levantó y se subió a la moto, pero cuando levantó la mirada estaba rodeada. Las 7 hormigas punk, irritadas, sacaron sus armas; empiezan a acelerar sin avanzar, la otra hace lo mismo. Entonces las punk aceleran a toda velocidad con las armas al frente, la solitaria saca una cadena y de pronto...

Llega el mesero y limpiando la mesa dice:

— Qué le sirvo, señor?