sábado, 7 de mayo de 2005

Una fábula con moraleja

SOMOS CAPACES

Un millonario celebra una fiesta en una de sus mansiones; en determinado momento pide silencio, la música para, y dice, mirando hacia la piscina donde criaba cocodrilos australianos:

El que logre cruzarla y salir vivo al otro lado, ganará todos mis coches... ¿Alguien se atreve?

Espantados, los invitados permanecen en silencio y el millonario insiste:

El que se lance a la piscina, logre cruzarla y salir vivo al otro lado, ganará todos mis coches y mis aviones... ¿Alguien se atreve?

El silencio impera y, una vez más, ofrece:

El que se lance a la piscina, logre cruzarla y salir vivo al otro lado, ganará todos mis coches, mis aviones y mis mansiones...

En este momento, alguien salta a la piscina. La escena es impresionante... una lucha intensa, el hombre se defiende como puede, agarra la boca de los cocodrilos con pies y manos, tuerce la cola de los reptiles... DIOSES... Mucha violencia y emoción. ¡Parecía una película de COCODRILO DUNDEE! Después de algunos minutos de terror y pánico, sale el valiente, lleno de arañazos, hematomas y casi muerto. El millonario se aproxima, lo felicita y le pregunta:

¿Dónde quiere que le entregue los coches?

Gracias, pero no quiero sus coches...

Sorprendido, el millonario pregunta:

¿Y los aviones? ¿Dónde quiere que se los entregue?

Gracias, pero no quiero sus aviones...

Extrañado por la reacción del hombre, el millonario pregunta:

¿Y las mansiones?

Ya tengo una casa hermosa, no necesito de las suyas. Puede quedarse con ellas... No quiero nada que sea suyo...

Impresionado, el millonario pregunta:

Pero si ud. no quiere nada de lo ofrecido, ¿qué quiere entonces?

Y el hombre le respondió, muy irritado:

- ¡¡Encontrar al hijo de puta que me empujó a la piscina!!


MORALEJA:

SOMOS CAPACES DE REALIZAR MUCHAS COSAS QUE, A VECES, NI NOSOTROS MISMOS CREEMOS; SÓLO NECESITAMOS UN EMPUJONCITO Y EN CIERTOS CASOS, HASTA ALGÚN HIJO DE PUTA ES ÚTIL EN NUESTRA VIDA.